Nisomar Provenzano cuestiona multa del 50% de la Justicia Laboral y pide protección para los empresarios
El empresario brasileño Nisomar Provenzano volvió a generar debate en el sector empresarial al defender públicamente la necesidad urgente de crear un Código de Protección y Defensa del Empresariado, una iniciativa que comienza a ganar respaldo entre sectores productivos que reclaman por el exceso de sanciones y la inseguridad jurídica en el país.
En su posicionamiento más reciente, Provenzano destacó lo que considera un punto “absurdo, injusto y desproporcionado”: la multa automática del 50% aplicada por la Justiça do Trabalho cuando un acuerdo homologado no se paga en la fecha establecida. Para él, este porcentaje representa una distorsión que ignora la realidad de millones de emprendedores, especialmente de pequeñas y medianas empresas.
“¿Qué inversión en Brasil da un rendimiento del 50% mensual? Ninguna, salvo la Justicia Laboral. Cuando el empresario no logra pagar un acuerdo en la fecha exacta, la multa es del 50%. Ni los bancos cobran eso, ni el Código Civil contempla algo parecido”, declaró el empresario, señalando lo que considera un claro caso de enriquecimiento sin causa.
Provenzano subraya que el problema no es la existencia de reglas, sino la falta de proporcionalidad. En su opinión, el país ha creado mecanismos sólidos para proteger a minorías —avances importantes—, pero ha dejado desprotegida a la clase que más empleos genera y mueve la economía: los emprendedores.
El empresario cuestiona hasta cuándo se tolerará lo que define como “una injusticia histórica contra quienes producen”. Según su visión, es necesario que el Congresso Nacional abra el debate y actualice los marcos legales, garantizando seguridad jurídica y coherencia en las sanciones impuestas.

“Los empresarios deben unirse y levantar esta bandera. No se trata de violar la ley, sino de luchar por justicia y razonabilidad. El sector productivo ya no puede seguir pagando por fallas estructurales que el propio Estado no logra corregir”, enfatizó.
Las declaraciones de Provenzano han tenido eco entre contadores, abogados laborales, cámaras empresariales y emprendedores que enfrentan diariamente presión fiscal, burocrática y judicial. Para muchos, el tema surge en un momento clave, cuando Brasil busca recuperar dinamismo económico e incentivar el emprendimiento.
La postura de Provenzano deja una reflexión incómoda, pero necesaria:
¿por cuánto tiempo el emprendedor brasileño seguirá cargando solo con un sistema que, en palabras del empresario, “parece hecho para castigar a quien trabaja”?